Acerca el móvil
Tu cliente acerca el teléfono a la placa de la mesa, o escanea el QR. Sin apps, sin descargar nada.
Te instalo una placa con toque móvil + QR en tu restaurante de Menorca. El cliente toca, se abre Google y deja su opinión en segundos.
Acerca el móvil a la placa
de la mesa
9 de cada 10 clientes contentos no dejan reseña. No por falta de ganas: por pereza. Esto lo resuelve.
Funciona en iPhone y Android. Lleva QR impreso para todos los móviles.
Tu cliente acerca el teléfono a la placa de la mesa, o escanea el QR. Sin apps, sin descargar nada.
Le aparece directamente la pantalla para opinar sobre tu negocio. Cero pasos intermedios.
Justo cuando está contento, al pagar o al salir. La opinión queda en tu ficha de Google.
El momento de máxima satisfacción de tu cliente —al pagar, al salir— convertido en una opinión real en tu Google.




El sistema, en una mesa como la tuya.
Pruébalo aquí. Pero mejor te lo enseño en tu propia mesa, con la placa de verdad.
El cliente decide su valoración. Nosotros solo quitamos la fricción para que el que está contento la deje. Mejor aún: te lo enseño en tu propia mesa.
Acerca el móvil a la placa
de la mesa
Empezamos en Menorca, puerta a puerta, con cara y nombre. Nada de franquicias de fuera. Cuando lo tengamos redondo en la isla, daremos el salto a Mallorca e Ibiza —sin prisa y sin humo.
Mallorca e Ibiza, muy pronto. Hoy nos volcamos en Menorca.

Te lo dejo instalado y probado en iPhone y Android. Tú solo atiende a tus clientes.
Elegante y estable, siempre a la vista en la mesa o la barra.
Para el mostrador, llevar en mano o dejar con la cuenta.
Para la entrada, el escaparate o el ticket. Discreta y resistente.
Ni compramos opiniones ni filtramos las malas. Le ponemos fácil a tu cliente contento dejar la suya. Punto.
El código es lo fácil. Lo que te llevo es que quede bonito en la mesa con tu logo, que el cliente solo acerque el móvil y se abra tu Google directo, y dejártelo instalado y probado. El QR suelto se queda en un cajón; esto se usa.
La dejo en tu local una semana. Si no te convence, la retiro. Sin permanencia.